¿Quién iba a pensar, uno o dos años atrás, que la noche de sábado ideal tendría lugar en una cancha de fútbol, y no en un boliche, un bar, o un cabaret...? Pocos o ninguno; por suerte se mantuvo un factor, siempre entre amigos. ¿Y quién iba a pensar, medio año atrás nomás, que Cosa Nostra iba a ser un equipo tan ordenado, tan solidario, tan contundente...? Todos; por eso nos volvimos a anotar en el torneo, y ahora vemos los resultados de esa apuesta.
Necesitábamos dejar atrás la derrota de la fecha pasada lo más rápido posible, y la verdad es que ayer se jugó tan bien que ya ni me acuerdo contra quién habíamos perdido. Era ganar o ganar para seguir prendidos bien arriba, y ante esa urgencia, incentivada además por jugar frente al puntero, la troup mafiosa respondió bailándole una tarantela de fútbol en la cara a Los Pibes FC. Nunca oí de un 4 a 1 injusto, nunca supe de un 4 a 1 que dejara dudas.
Más allá de pequeñas guerras mediáticas, el sábado enfrentamos a un equipo que tiene mucho que ofrecer, pero que se vió superado y entonces abusó de un recurso que Cosa Nostra conoce de memoria, traído por la muchachada de corazón celeste y amarillo: el pelotazo y a cargar.
Vamos a abajo. No pasó una, la defensa mafiosa fue un paredón, pero fue tanta pelota a cargar del rival, que incluso Tomás confundió deportes y metió un tackle al tobillo allá por el segundo tiempo. Si el 4 hizo el laburo sucio oficiando de patova, y salvándole las papas al arquero más de una vez, al 3 le tocó el traje que mejor le viste, y a fuerza de anticipos, salidas claras, gambetas, diagonales y goles, Ale se llevó el trofeíto red-bull al mejor de la cancha, chiquito en tamaño pero que estimula y te da alas.
Arriba se siguen regalando goles, pero a riesgo de quejarse de lleno, más vale recordar que siempre es bueno que La Cosa genere tánto fútbol entre sus delanteros, y recordar también que hay un arquero enfrente que no siempre es un improvisado que sueña con hacer un gol... Lukitas cumplió con su mínimo imponible y sigue sumando para volver a ser el pichichi de la categoría, y Nico y Lucas (con su fan nº 1 en las gradas) cumplieron con creces abriendo camino en un partido donde no era fácil crear espacios.
Mención especial para el arquero que quería ser jugador; auto-condenado al suplicio de recibir pelotazos, y murmurando desde entonces la promesa de hacer un gol, quien supo ser el 8 mafioso vió la grieta, se mandó sin permiso, y en la puerta del área rival le pegó como el arquero que es, rústico puntazo que fusiló al 1 y marcó el 3-0. Cuando en tu equipo hace un gol el arquero ya no tenés chances de perder, pegále con la rodilla que seguro entra...
Señores, larguísima crónica, y quedó mucho por contar. Este blog canta la posta, y si anticipamos que había que respetar a Cosa Nostra, por algo era: menos suceptibilidad y más fútbol para la próxima (Guido me entiende). Nos prendimos entre los primeros en una categoría muy pareja y vamos por más. Esperamos por la pronta recuperación de los gitanos Pablo y Chino, e insistimos, Cosa Nostra es cosa seria. Hoy, más que nunca, hay equipo. Se viene la 6ª, hagan sus apuestas.
Saluti amici.
Don Vitto.
.